Conducción segura y guía para conducir seguro

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Conducción segura y guía para conducir seguro

Para llevar a cabo una conducción segura se deben tener presentes los factores que intervienen en cualquier situación de tráfico.
A continuación, te mostramos una mini guía para que puedas tener a mano todos los factores y condicionantes que afectan a la seguridad en la circulación en carreteras gallegas.

  • El vehículo.
  • La vía y su entorno.
  • El factor humano (conductor, pasajero o peatón).

A pesar de la importancia de los fallos técnicos de los vehículos (neumáticos, frenos, suspensión, dirección, etc.), de la vía y su entorno (trazado, anchura, peralte, conservación, etc.) y las condiciones atmosféricas adversas (niebla, lluvia, nieve, hielo, oscuridad, etc.). Es el factor humano el causante de un mayor porcentaje de accidentes.

Conducción segura y el factor humano

Muchas y muy variadas, pueden ser las causas imputables al factor humano para que se provoque un accidente de tráfico.

El conductor, debe dar una respuesta adecuada a las exigencias que le imponen la vía y las normas y señales que la regulan, así como a las condiciones meteorológicas y a la circulación que se pueda encontrar en cada instante.

Para dar esa respuesta, necesita una buena información vial, asimilación de la misma y una capacidad para poder actuar y conducir correctamente.

El nivel de capacidad para conducir correcta o incorrectamente, vendrá determinado por:

Estado físico del conductorAlcohol conductor

Una correcta condición física de la persona que conduce es básico para minimizar el riesgo de accidente, entre las posibles causas que empeoran este estado físico y por tanto incrementan las probabilidades de colisión son: fatiga, enfermedad, medicamentos, visión defectuosa, alcohol, drogas, etc.

Estado psíquico del conductor

El estado emocional o algún tipo de preocupación, hará que la conducción se convierta en una tarea peligrosa.

Nivel de atención del conductor

Cada vez se observa que los conductores tienden a distraerse con mayor frecuencia. ¿Nunca has mirado el móvil mientras conduces? ¿y un escaparate?, etc.
El aumento de distracciones que afectan a un conductor es continuo, debemos ser conscientes de las mismas y protegernos de forma correcta.

Conocimiento de las normas y señales viarias del conductorSeñales de tráfico

El conductor para poder actuar de forma adecuada debe tener un conocimiento preciso de la normativa existente.

Formación vial del conductor

La competencia técnica, que va unida directamente a la formación vial del conductor, no solo es adquirida en una autoescuela (aprendizaje formal), si no que se obtiene de la acumulada con la experiencia, con los kilómetros recorridos y el tener que enfrentarse a diferentes conflictos en el tráfico.

Conducción segura y el vehículo

Tal y como hemos comentado anteriormente, muchas son las variables que afectan a una conducción segura, si nos fijamos solamente en el conductor, pero existen otros condicionantes.

Los vehículos cada vez evolucionan e incorporan más tecnología, que nos permiten reducir los niveles de riesgo en la conducción.

Pero al mismo tiempo, tenemos que ser conscientes que al igual que no todas las personas tienen las mismas capacidades para la conducción, tampoco los vehículos tienen las misma capacidades, incluso las averías provocan incapacidades temporales.

El vehículo es la prolongación del conductor. Cuando el conductor actúa sobre los mandos, el vehículo debe dar una respuesta eficaz. Deben formar un tándem, y así lograr que el nivel de exigencias nunca supere a sus capacidades, de no ser así se producirá el accidente.

El nivel de los vehículos cuando salen de fábrica es más que aceptable. Sin embargo en lo concerniente al mantenimiento y el uso adecuado de los mismos, los conductores no están suficientemente mentalizados.

Fallos que con mayor frecuencia se detectan:

  • Neumáticos.
  • Frenos.
  • Luces.
  • Suspensión.

Los neumáticos en la conducción seguraNeumáticos

– Controlaremos la presión de inflado, al menos, una vez al mes.

– Comprobar periódicamente la banda de rodadura para localizar los desgastes irregulares, cortes o deformaciones.

– Consultar con un profesional cuando se detecten vibraciones o tirones imprevistos hacia un lado.

– Evitar golpear los neumáticos con bordillos.

– Los neumáticos de cada eje presentarán un desgaste similar y se sustituirán ambos a la vez y serán de la misma marca y características.

– Aunque en apariencia tengan un buen dibujo, es recomendable sustituirlos cada cinco años. Por ello al comprarlos se deberá observar la fecha de fabricación. Ejemplo: 2414= esta cifra nos indica que fue fabricado la semana 24 del año 2014.

Los frenos en la conducción segura

– Revisar semanalmente el nivel de líquido de frenos, procurar no abrir el depósito que lo contiene para evitar la entrada de humedad y efectuar su sustitución cada dos o tres años según indique el fabricante. No deben mezclarse los distintos líquidos de frenos.

– Observar que los latiguillos no presenten grietas.

– Revisar el estado de los discos y de las pastillas, al menos una vez al año.

Las luces en la conducción seguraLuces vehículos

– Revisaremos, al menos una vez al mes, el correcto funcionamiento de las lámparas y el reglaje de los faros.
– Mantener limpios el cristal y la tulipa de los faros, especialmente si son faros de xenón.
– De forma generalizada, se siguen utilizando las lámparas halógenas. Sin embargo en los últimos años se van instalando otros tipos de alumbrado, las lámparas de xenón que emiten un potente haz lumínico de color más blanco-azulado y de gran intensidad y las lámparas LED que tienen un brillo muy alto, lo que las hace muy visibles durante el día, además requieren un consumo muy bajo y no se funden.

La suspensión en la conducción segura

Un amortiguador en malas condiciones es un peligro, entre los que destacan:
– Mayor fatiga y riesgo de mareos.
– Dificultad en el control del vehículo.
– Mayor riesgo de aquaplaning.
– Pérdida de efectividad del ABS y del ESP.
– Incremento de hasta un 50% en la distancia de frenado.
– Disminución de la adherencia.
– Mayor probabilidad de deslumbramiento a otros conductores por la oscilación de la carrocería.
– Desgaste irregular y prematuro de los neumáticos.

Intentamos con todo lo comentado en esta guía, concienciar a los conductores de que deben estar en perfecto estado, tanto ellos como el vehículo.

Si logramos que el conjunto conductor-vehículo no falle el riesgo de accidente se reducirá significativamente.